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lunes, 8 de marzo de 2010

La cantante tambien mira las taquilleras

Déjenme decirles algo sobre el cine en 3D: no es la gran cosa. Al menos, no lo es para mí. Puede resultar una experiencia divertida, ya que la lista de películas que se estrenaron (desde que existen en Argentina las salas especializadas) son grandes producciones shampoo, con inversiones colosales de plata y argumento básico, pero sumamente entretenidas.
Nada tiene de malo querer entretenerse. Pero aconsejo que no idealicen la experiencia en 3D. Yo creía que todo seria una suerte de gran simulador, donde me tendría que mover hacia los costados por la impresión que me causarían los objetos trepando desde la pantalla hacia mi butaca (notan que estaba muy ilusionada, ¿no?).
Pero no fue así. No es así. Sencillamente es agradable, pero no fantastico (y cuesta 30 perones).
Ambas películas que escogí para ver en 3D resultaron ser de la misma línea y ambas cumplieron con mis pretensiones: buenos efectos y entretenimiento seguro.
Sin embargo me quedo una sensación de vacío al notar el troquelado de clichés en una y la mano posesiva de Disney en la otra.

Relato

Primero vi
Ávatar. Fue un total desquicio lograr conseguir entradas.
Permítanme, les cuente: acá en Zona sur solo tenemos una sala 3D (quizás haya alguna otra, pero al menos no cercana para los vecinos de Temperley, Lomas y Almirante Brown). Una vez que habíamos juntado el coraje para ir (Larisa, Camilo, Gonza y Marta -mamá de Larisa, portadora del 147 que mantuvo en pie nuestra paciencia para ir y venir desde allá-), llegamos a la ventanilla de Cinemark y no había más entradas. Sacamos para el día siguiente.
No teníamos un plan B, era un día de semana y habíamos gastado nafta para llegar hasta allá solo para comprar las cochinas entradas. Terminamos mirando una comedia patética de tres tipos que se emborrachaban en Las Vegas y se roban un tigre de Bengala que resultaba ser de Mike Tyson (
“The Hang Over”, 2009).
Finalmente la vimos, aquel jueves de febrero. Estoy segura de que es peor que
“Alicia en el país de las Maravillas”, que fue la segunda película que vi(mos) en este formato.

No me gusta mucho criticar a estas producciones, lo considero inmaduro de mi parte, porque se ve de lejos que los creadores no se preocupan por hacer una película, sino por vendernos una película. Y entiendo que el contenido sea pr
edecible y que no nos sorprenda otra cosa más que como está hecha.
El cine es una industria, y me tomó trabajo aceptarlo. Y también, que la gente demande este tipo de films. Pero es una realidad que estamos acostumbrados a ver cada vez más perfecto todo y no tiene nada de malo que seamos los aborígenes conquistados por los efectos visuales de la gran madre patria Hollywood (ironía).
Por lo tanto me ahorro muchas de las cosas que diría sobre Avatar. Es la tipica pelicula
linda, llevadera, pero una porquería a nivel argumental e ideológico. Se transparenta demasiado la despreocupación por lo que, para mi vale mucho en una película: el guión, las actuaciones, ciertos mensajes y enseñanzas etc.

Sobre “
Alicia…”. Empiezo por decir que me gustó mucho más.
Algunos datos cortos sobre el creador de esta historia son: que fue un pederasta coleccionista de fotos de niños desnudos (era sacerdote anglicano, asi que... guiño guiño), que inventó todo para una niña real, “Alice”, (la musa ideal conociendo sus perversiones) y que era tartamudo, drogadicto y matemático.
Por lo tanto estamos hablando de literatura (mas allá de los defectos de Lewis Carroll) y de guión adaptado, de versión libre y no tanto, porque esta historia es la segunda parte de lo que ya habíamos visto en la vieja
Alicia animada (Disney,1951). Se trata de Alicia a través del espejo (Through the Looking-Glass, and what Alice found there,1872) lo que implica una mujercita volviendo y no una nenita ingenua toqueteando todo.

Confieso que me conmovió más, a causa de la dosis alta de Disney. Espero que no me odien por esto, pero no soy muy Burtoniana y en cierta medida me alegró que la película este bastante depurada de su estética. Pero es cierto que no es lo ideal. ¡Oh! Tim Burton deberías dejar de ser una marioneta de los estudios del finado (¿congelado?) Walt D. y volver a crear con poco, como lo hacías en la época de
Beetlejuice (1991).
Esta nueva
Alicia está bien. Hasta puedo decirles: Alicia está en orden
Me hubiera gustado un poco más de delirio y menos épica, ya que como comentamos entre amigos, por momentos parecíamos estar mirando
Narnia. Pero no importa, dejaré pasar el control y la estructura de cuento clásico de disneylandia, porque me gustó el reparto: me resulto prolijo y manipulado por los efectos, pero muy efectivo para desarrollar sus personajes a pesar de los fondos verdes que habrán soportado. Muy bien J.Deep, al que suelo abuchear, muy bien la nueva Alice veinteañera.
Puedo recomendarla. No necesariamente en 3D. Puedo recomendar que se rodeen de gente cuando vayan a verla, para poder criticarla de a varios. Lo mismo con
Avatar (sobre todo para hacer bromas varias).
Pero no lo olviden: el 3D solo garantiza dificultades extra para ver una película (sacar la entrada, hacer cola, conseguir mala ubicación) y no es “la gran cosa”.